Hielo, dos partes de martini rosso, una parte de fernet, soda a gusto.
Las señoras van a tomar Jerez, posiblemente bien helado.
Saldremos a pasear y después de varias curvas en auto, caminaremos un rato por un sendero bastante pisado entre arboles altos y unos pocos restos de nieve.

Hace frío, pero nos espera la gran comida. Arriba, en la cima de este pequeño monte, se puede ver un horizonte casi 360. Ersilia le toca al valle y escucha el eco que este le devuelve.
